Historia de Brenda

 Invite a Brenda que sea su Invitada Especial en su próxima reunión Femenil

 Puedes verificar con Brenda para ver cuando ella estará en conferencias en su área.

brenda@zookeepersministries.com

 ¿Alguna Vez Haz Tenido Una Rabieta con Dios?

BrendaCuando era una niña, yo tenía una gran hambre por conocer a Dios, pero no tenia idea absoluta de cómo encontrarlo.  Yo caminaba sola a la iglesia con la esperanza de encontrar lo que estaba buscando, pero todos automáticamente pensaban que por ser una niña que hacia todo este esfuerzo debería de entonces tener un conocimiento de Dios y de Su plan para mi vida.  Por esta razón, todos descuidaron de enseñarme lo que yo tanto necesitaba saber.

 Como una adolescente yo tuve mucha suerte de conocer a un muchacho guapísimo que también amaba y vivía para Dios, pero yo no quería decirle que yo no sabia como llegar a ser cristiana por temor que el tuviera vergüenza de mi.  Entonces yo simplemente pase al frente en la iglesia donde estábamos asistiendo, me dijeron que tenia que “ser miembro” de la iglesia.   Tuve la bendición de casarme con este muchacho, pero todavía había algo dentro de mí que necesitaba “conocer” a Dios.  Finalmente, a los 21 anos de edad, era una joven esposa y madre de dos niños en aquel tiempo (tres hijos ahora y abuela de seis nietos), yo llore a Dios y le pedí que me mandara a alguien en mi vida que me enseñara como llegar a conocerlo.  En una cruzada de Billy Graham, El mando a esta persona quien me enseño el Camino para conocer a El personalmente, yo era una joven esposa y madre y fue cuando recibí a El como mi Señor  y Salvador.  Nada fue igual desde entonces.  El cambio mi vida y me dio propósito y me sentí una persona realizada más de lo que yo esperaba.  Hoy, más de 35 años después y todavía casada con el mismo guapo de siempre, yo honestamente puedo decir que Dios jamás me ha defraudado.  Siempre me ha sido fiel – aun cuando yo no lo soy.

 Después de finalmente encontrar lo que yo estaba buscando en toda mi vida, yo tenia este deseo que me quemaba para saber como llegar a ser la mujer, esposa y madre que Dios quisiera que yo fuera.  En aquellos tiempos había pocas enseñanzas específicas para mujeres en el asunto, y lo que había era de poca ayuda en aplicaciones prácticas.

 La enseñanza de la descripción de la mujer modelo en Proverbios 31 y en Tito 2:3-5 pronto se convirtió en el propósito de mi vida, pero seguía frustrada en como poner estas enseñanzas en práctica.  Por ejemplo, yo sabia que tenía que amar a mi esposo, y lo amaba mucho, pero encontraba muy difícil de vivir ese amor en aquellos días cuando prefería ahorcarlo como una gallina.  Y amar a mis hijos – ¡y como los amaba!  Y sabia mi propósito en mi vida era enseñar y entrenar los a servir al Señor, pero esta sabiduría solamente me hacia sentir como que había fallado en aquel tiempo – ¡y con tres varones! El caos siempre parecía ganar.  Sabía que necesitaba ayuda, pero no sabia donde ir.

 En aquellos días cuando no podía más, una escena estallo en nuestra pequeña cocina en Florence, SC.  Estaba completamente frustrada, viendo a mis tres hijos alrededor de mis pies.  Estaban llorando y lamentando a gritos.  No me acuerdo lo que fue que causo todo esto, pero si acuerdo la única cosa que sabía hacer en aquel tiempo: Me junte con ellos, y empecé a llorar a mi papi, Dios.  Ellos rápidamente se quedaron quietos, pero yo llore “Señor, yo quiero ser una buena madre, quiero enseñarles bien, quiero ser una buena esposa.  No se como hacerlo.  Necesito un maestro que me enseñe.  Te necesito a ti Señor y necesito una persona humana que se interese y sepa enseñarme lo que yo no se.  ¿Porque no me mandas a alguien Señor?  Y llevando esta rabieta un poco mas allá, pise fuerte con mis pies en frustración y grite, “¡Y cuando yo sea una vieja, no me dejes olvidar de esto! ¡Ayúdame a estar dispuesta a ayudar madres jóvenes a aprender lo que a mi nadie quiso enseñarme cuando yo estuve joven!”

 Yo todavía era una cristiana muy joven y no sabia mucho y tuve una rabieta con el Señor.  En Su misericordia y gracia. El mando personas para ayudarme en mi caminar, pero en mayor parte El fue la ayuda mas grande que tuve – a través de Su palabra de enseñanzas y entrenamiento de cada estación de la vida mientras cada lucha se presentaba.

 Se me olvido acerca de aquella rabieta que tuve, nunca mas me recordé de ella hasta en Septiembre de 2001.  Estaba en mi tiempo de oración y devocional mientras participaba en un retiro de mujeres cuando sentí que el Señor hablo a mi corazón y me dijo “¡Es hora!”  Al principio no sabia lo que quería decir esto, pero después me recordé de la escena en la cocina y en cámara lenta cada palabra que yo dije paso por mi mente.  Y luego El hablo otra vez a mi corazón: “Tu prometiste.  Me dijiste que no te dejara olvidar. Ahora es el tiempo de hacer para otras madres jóvenes lo que nadie hizo por ti aquel día – enseñarles.”  Yo alce mis ojos y mire a todas las madres jóvenes sentadas a mí alrededor en la conferencia aquel día.  El Señor continuo: “Enséñales lo que Yo te enseñe.  Ellas necesitan saber, te llamo a ti para que seas la que las enseñe.”   Fue entonces cuando las clases y el libro “Viviendo en un Zoológico” comenzaron.

 En los siguientes años, yo enseñe estas clases en mi iglesia local, Iglesia Bautista de Hunter Hills (que ahora se llama Iglesia Life Community en Jamestown, NC). Muy poco yo pensaba que sus planes eran solamente para las mujeres de mi iglesia.

 Ahora ocho años después, Dios ha visto estas enseñanzas publicada en un estudio bíblico no solamente en ingles, sino portugués y español también.  He tenido la oportunidad de hablar a miles de mujeres en diferentes áreas en el Estados Unidos y en Brasil, y pronto iré a diferentes países de habla hispana en Sur América.

 Para ser honesta, jamás soné en ir a otros países porque pensé que las frustraciones que sentía como una madre joven eran nada más que la cultura americana – que eso no pasaba a madres jóvenes en otras culturas y no era algo en común que podían compartir.  Esto nos enseñan lo pequeña que es nuestra mente a veces – pero gracias a Dios que sabe la necesidad de cada mujer no importa donde viva, y Su Palabra llega a toda las culturas, idiomas y naciones.

 Yo estado impresionada de saber que todas las mujeres y madres jóvenes en especial, son tan parecidas no importa en donde estén.  No me puedo esperar para ver como “mi historia” cambia en 2009.  ¡A El sea la gloria!

Leave a Comment

Your email is never published nor shared.

(required)
(required)